- Ser más perseverantes que ellos.
- Los discursos sirven de poco. No podemos ser ingenuos.
- No volver a decir: "esta es la última vez". Hay que actuar.
- Unificar criterios y actuar con seguridad.
- No permitirnos bajar el listón, ni desanimarnos. Hay solución.
Como futuras docentes, somos conscientes de los problemas que pueden llegar a crear estos comportamientos en el aula y de la importancia que tiene saber actuar correctamente ante estas situaciones. Para ello, hemos creado este espacio con el que pretendemos servir de plataforma de ayuda e información para todas aquellas personas interesadas en el tema.
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martes, 20 de diciembre de 2011
Algunas reglas generales: Menos hablar y más actuar
Errores a evitar
Son muchos los errores que se cometen en la relación con los hijos y que hay que aprender a evitar:
- Ir de "colegas" por la vida en lugar de "padres", como ya hemos dicho en anteriores entradas.
- Intentar "comprarlos" haciendo de "buenos" y poniéndose siempre de su parte.
- Protegerlos en exceso, hacer que todo gire en torno a ellos.
- Ceder para evitar males mayores y pensar que "esto" pasará con el tiempo.
- Creer que en cualquier situación con el diálogo todo se arregla.
- Sacrificar a los otros hermanos y miembros de la familia.
- Cerrar los ojos: negar lo evidente, pensar que los otros exageran y que, en todo caso, la culpa es del otro cónyuge.
- Favorecer el consumismo.
- Creer sus mentiras y caer en las trampas y trucos que emplean.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Dentro de clase
La tranquilidad es un requisito indispensable en cualquier aula pero, en las que tenemos niños con conducta disocial lo es mucho más.
La profesora ha de ser una persona que no necesite gritar para hacerse entender y que sepa controlar los nervios ante cualquier situación.
Ha de mantener una estrecha relación con la familia ya que es básico que se sigan las mismas pautas en los dos ambientes. Ésto hará que los niños las interioricen mejor y que sean conscientes que existen unas normas básicas que han de cumplirse en todos los ambientes en los que se desarrolla.
La organización del aula tiene que ser muy pautada.
Las normas han de estar a la vista de los niños para poder acudir a ellas en el caso de que ocurra alguna incidencia.
Todo debe estar muy estructurado, la clase debería de contar con una serie de paneles visuales donde los niños pudieran ver cuál es el orden de las tareas.
Si va a haber algún cambio en la rutina, éste debe de anticiparse.
En un aula de infantil cuya metodología sea por rincones, lo más conveniente sería que la educadora referente pasase unas semanas explicando el funcionamiento, cómo se debe pasar de un rincón al otro, cuáles son las tareas que se pueden realizar en cada uno de ellos... Con todo esto, lo que buscamos es que el niño se haga cada vez más autónomo, que no necesite que tú le digas en cada momento lo que debe de hacer sino que él se sienta independiente y sepa desenvolverse por sí mismo.
Sería conveniente llevar a cabo la economía de fichas en el aula. A través de unos paneles en los que estén reflejadas todas aquellas conductas que queremos eliminar o, por el contrario, las que hay que reforzar.
La educadora deberá sentarse a explicar tranquilamente el mecanismo de estos paneles en los que se irán poniendo o quitando puntos a medida que los niños se comportan de una forma u otra.
Si hacemos uso de la economía de fichas es muy importante dialogar con los niños y que estos sean conscientes de que no eres tú quien les quitas los puntos, sino que son ellos mismos quienes lo hacen a través de sus acciones.
Nunca debemos criticarles como personas sino explicarles que son sus conductas las que no nos gustan.
RESUMEN: Un aula perfecta sería aquella en la que la profesora hablase en voz baja (nada de pasarse el día dando voces), en la que las normas estuvieran a la vista, existan paneles visuales con la consecución de las tareas (los niños han de saber qué es lo que pueden hacer según van terminando las actividades que se les marcan) y en la que no se les critica a ellos sino a sus conductas.
¿Cómo superar el momento clave de crisis, cuando nos ponen a prueba?
Los estallidos de cólera o crisis de los niños pueden llevar a los padres a una situación incómoda e incontrolable. Lo importante es controlar todas las variables para superar ese bache en el menor tiempo posible. Pero si os encontráis perdidos y no sabéis por dónde empezar, aquí os dejo una serie de medidas que os pueden ser de ayuda:
* Una de las reglas de oro para con estos niños, fuera también del momento de rabieta, es: menos bla bla bla y más actuar.
- No hay que ponerse como objetivo cambiar al hijo, sino no caer en sus provocaciones, en su dialéctica: hay que actuar, cortar el estallido y no liarse en explicaciones inoportunas. Aplicar las técnicas de contención de ignorarlo, salir del escenario de la crisis y aplicar tiempo fuera. Una vez superada la crisis hacer lo que hay que hacer, sin dejarse chantajear. Aplicar las normas establecidas y las consecuencias sin más explicaciones y discursos inútiles.
- Mantener la calma y no poner cara de sorpresa.
- Mirarlo con tranquilidad, largamente, casi sonriendo, indicándole con la mirada que se "está pasando" y que no nos asusta.
- Seguir conversando con naturalidad con el resto de los miembros de la familia.
- Utilizar el sentido del humor todo lo que se pueda, pero no el sarcasmo, para relativizar la importancia de la crisis y permitir una "salida digna".
- Perseverar en esta actuación tantas veces como sea necesario hasta que se calme. No desanimarse o pensar que es imposible conseguir algo. Resistir, resistir y resistir.
- Premiarse un poco para descansar del continuo ejercicio mental con lo que nos ponen a prueba.
- Confiar y creer en nosotros mismos, en nuestras posibilidades. Respetarnos por encima de todo. Querer al hijo y confiar en que llegará a ser responsable y feliz. Reconocer los pequeños avances que está dando en su conducta, un pequeño paso adelante es un paso de gigante, aunque de vez en cuando quiera volver atrás. Felicitarnos y premiarnos por los pequeños cambios que modifican las pequeñas rutinas de la vida diaria.
Si superamos el peligro de caer en el secuestro emocional que nos deja como títeres en las manos manipuladoras de los hijos, oponiéndonos a su nivel de descontrol, estaremos en condiciones de actuar reflexivamente para superar con nota la prueba que nos ponen y desarrollarnos como personas capaces de recrearnos ayudando a que nuestros hijos de recreen como personas responsables y solidarias.
* Una de las reglas de oro para con estos niños, fuera también del momento de rabieta, es: menos bla bla bla y más actuar.
Espero que os puedan servir de ayuda.
Os dejo aquí un enlace a los vídeos donde se explican mejor estas estrategias
Os dejo aquí un enlace a los vídeos donde se explican mejor estas estrategias
¿Padres y amigos?
Muchas veces tengo escuchado en la calle la frase: "Más que padre soy un amigo para mi hijo". Siempre me pareció que eso no tendría que ser así y que esos padres no estaban ayudando en nada a sus niños por lo tanto he estado investigando para poder contaros qué es lo que dice la gente entendida en el tema.
La conclusión es que no puede ser. Su amigo es el que se siente con a su lado en clase, el que es igual a él. puede cambiar de amigos. De padre y de madre no se puede cambiar, son para siempre. Padres y amigos son elementos diferentes y no se deben confundir.
Ir de "colega" de los hijos suele llevar a un desastre educativo. Con esto no se quiere decir que si supimos ser padres, no lleguemos a tener complicidad, comunicación y relación amistosa con los hijos, sobre todo cuando llegan a ser adultos responsables, y más aún cuando ellos desarrollen las funciones de padres.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Habilidades-requisito
Son aquellas en las que debemos de pensar para trabajar la resolución de problemas en las relaciones interpersonales.
Algunas habilidades-requisito que se trabajan en educación infantil son las siguientes:
**AQUÍ os dejo una serie de dinámicas que se podrían realizar en el aula de educación infantil para trabajar diferentes habilidades sociales-
Algunas habilidades-requisito que se trabajan en educación infantil son las siguientes:
- Que las personas se sienten de diferentes maneras; por ejemplo: "ahora me siento alegre pero más tarde me siento aburrido".
- Diferentes niños tienen gustos diferentes (lo que me guata a mí puede que no le guste a otro niño).
- Algo que me gusta hacer, no me gusta hacerlo siempre, por ejemplo: "ahora me gusta jugar a la pelota pero, más tarde, estaré cansado y no me gustará".
- Si queremos saber qué siente otro niño puedo verlo, oírlo y, por último, preguntárselo.
- Trabajar nexos temporales y causales como: "si... entonces", "antes/después", "ahora/más tarde".
A partir de estas habilidades-requisito se trabajan las siguientes habilidades base o centrales que precisa la solución de problemas interpersonales:
1. Definir el problema
· ¿por qué puede ser que el otro niño se comporte así? (pensar en causas)
· ¿cómo se siente el otro niño al haberse comportado así? ¿cómo te sentirías tú si …? (explicar la conducta en función de los sentimientos generados)
2. Generación de soluciones y selección de la más adecuada.
· Hay mas de una solución a un problema (¿qué otra cosa podría hacer? ¿qué más? ¿qué hubieras hecho tú si fueras él?, etc.)
· ¿qué pasaría después de hacer eso? Aquí se pueden poner en la pizarra todas las soluciones pensadas por los alumnos e ir analizando cada una con esta pregunta (pensar las consecuencias de la solución de su puesta en práctica)
· ¿cuál sería la mejor solución? (evaluada por sus consecuencias)
**AQUÍ os dejo una serie de dinámicas que se podrían realizar en el aula de educación infantil para trabajar diferentes habilidades sociales-
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lunes, 14 de noviembre de 2011
Factores que desarrollan el Trastorno disocial
Factores parentales (padres):
Se han encontrado que ciertas características de los padres favorecen a que sus hijos desarrollen un Trastorno de Conducta, como por ejemplo:
Se han encontrado que ciertas características de los padres favorecen a que sus hijos desarrollen un Trastorno de Conducta, como por ejemplo:
- La educación dura caracterizada por la grave agresión física o verbal, está asociada al desarrollo de comportamientos agresivos mal adaptativos.
- Patrones de disciplina incorrectos, pueden variar desde la severidad extrema y estricta, hasta la incongruencia o relativa falta de supervisión y control.
- Condiciones caóticas en el hogar.
- El divorcio, donde exista una hostilidad persistente; sobretodo si existe resentimiento y amargura entre los padres.
- El abuso, maltrato infantil y negligencia.
- Alcoholismo y abuso de sustancias.
- Trastornos psiquiátricos.
Factores socioculturales:
- Sufrir privaciones económicas.
- Vivir en zonas urbanas marginadas y que además exista consumo de drogas.
- Desempleo de los padres.
- Falta de una red de apoyo social.
- Falta de participación en las actividades de la comunidad (deportivas...).
Factores psicológicos:
- Los niños criados en condiciones caóticas y negligentes suelen ser malhumorados, agresivos, destructivos e incapaces de desarrollar progresivamente la tolerancia a la frustración necesaria para las relaciones maduras.
Factores neuropsicológicos:
- Exámenes neuropsicológicos indican que los niños y adolescentes que tienen trastornos de conducta parecen tener afectado el lóbulo frontal del cerebro, lo cual interfiere con su capacidad de planificar, evitar los riesgos y aprender de sus experiencias negativas.
- Se considera que el temperamento de los niños tiene origen genético. Los niños y adolescentes de "carácter difícil" tienen mayor probabilidad de desarrollar trastornos del comportamiento.
martes, 1 de noviembre de 2011
Causas del trastorno disocial
Las causas que predisponen a la aparición de este trastorno son diversas, pero en todas hay un factor común, que es el entorno familiar y la educación que el niño recibe desde ese ámbito.
La familia es la que debe fijar los valores morales del niño, si en su entorno familiar el niño no vive una serie de valores, difícilmente los podrá desarrollar y chocará con las normas y costumbres de otros entornos, como el escolar.
La falta de capacidad de los padres en la educación de su hijo puede ser también otra clave. En muchos casos, aunque en las familias existan unos criterios morales, una falta de autoridad o una excesiva permisibilidad de los padres pueden producir niños malcriados que se revelen por norma contra todo tipo de autoridad y quieran siempre salirse con la suya y satisfacer sus caprichos. También una severidad excesiva que roce el maltrato puede producir niños con este trastorno y con tendencia a maltratar a compañeros más débiles.
La falta de control y vigilancia de los niños también es un factor de riesgo. Cuando los padres están constantemente ausentes o no les prestan la suficiente atención a sus hijos, estos pueden ir creciendo sin que nadie les guíe ni corrija las adquisiciones de malos hábitos.
La familia es la que debe fijar los valores morales del niño, si en su entorno familiar el niño no vive una serie de valores, difícilmente los podrá desarrollar y chocará con las normas y costumbres de otros entornos, como el escolar.
La falta de capacidad de los padres en la educación de su hijo puede ser también otra clave. En muchos casos, aunque en las familias existan unos criterios morales, una falta de autoridad o una excesiva permisibilidad de los padres pueden producir niños malcriados que se revelen por norma contra todo tipo de autoridad y quieran siempre salirse con la suya y satisfacer sus caprichos. También una severidad excesiva que roce el maltrato puede producir niños con este trastorno y con tendencia a maltratar a compañeros más débiles.
La falta de control y vigilancia de los niños también es un factor de riesgo. Cuando los padres están constantemente ausentes o no les prestan la suficiente atención a sus hijos, estos pueden ir creciendo sin que nadie les guíe ni corrija las adquisiciones de malos hábitos.
Clasificaciones del trastorno disocial
Se han establecido distintas clasificaciones del trastorno disocial en base a diferentes criterios.
- Una de ellas, basada en la edad de inicio del problema, establece dos tipos, cuando el inicio se produce en la infancia o cuando éste se produce en la adolescencia. La importancia de esta clasificación reside en la mayor o menos probabilidad de poder acabar con el problema, ya que mientras antes comience, más difícil será tratarlo con éxito.
- Otra clasificación se basa en el entorno en el que principalmente se producen las actuaciones negativas, de esta manera podemos hablar de trastorno disocial en un contexto familiar o en un contexto social.
- Otro criterio que se utiliza es el grado de socialización, diferenciando entre chicos no socializados: que son aquellos que no tienen prácticamente ninguna conexión con sus compañeros y viven aislados; y chicos socializados: que si establecen cierta relación, al menos con un grupo de compañeros.
Cómo tratar el trastorno disocial
La formación de los padres es muy importante para que sean éstos los que empiecen a corregir las conductas de sus hijos, ya que es desde el núcleo familiar, desde donde deben empezar las terapias para que éstas tengan un mayor éxito.
Existen unas terapias familiares que tienen como objetivo modificar los patrones de comunicación en la familia y los vínculos entre sus miembros. También existen otras terapias de tipo social, que buscan integrar a los pacientes en grupos de niños que no tengan este tipo de problemas. No obstante, como norma general, el tratamiento suele ser muy complejo y sólo se puede trabajar a un plazo muy largo, porque en muchas ocasiones se requiere reconstruir todo un entorno familiar muy degradado.
Existen unas terapias familiares que tienen como objetivo modificar los patrones de comunicación en la familia y los vínculos entre sus miembros. También existen otras terapias de tipo social, que buscan integrar a los pacientes en grupos de niños que no tengan este tipo de problemas. No obstante, como norma general, el tratamiento suele ser muy complejo y sólo se puede trabajar a un plazo muy largo, porque en muchas ocasiones se requiere reconstruir todo un entorno familiar muy degradado.
Estrategia General
Iré dejando aquí algunas estrategias generales que pueden ser útiles para padres y profesores en el manejo de adolescentes:
- Contar con información científica sobre los Trastornos Externalizados (conducta agresiva y delictiva).
- Aceptar que las personas con Trastornos Exernalizados tiene una capacidad disminuida para autorregularse.
- Tener la disposición de ayudar.
- Comprometerse a trabajar en equipo con los profesionales que atienden al adolescente.
- Ser organizados, firmes pero sensibles.
- Asumir la responsabilidad para el manejo del comportamiento sin acosar a los padres con quejas continuas, pero manteniendo una comunicación efectiva con ellos.
- Ser creativos e imaginativos para el desarrollo de las clases amenas y estimulantes.
- Cuando desee hacer una llamada de atención sea claro y preciso.
- Señale lo bueno o positivo.
- Escuche atentamente y no llegue a conclusiones abruptamente.
- Respete turnos de diálogo.
- No mezcle temas de conversación.
- No use palabras ofensivas.
- Evite retomar situaciones de experiencias pasadas.
- Acepte cuando cometa errores.
- Pida disculpas si es necesario (no crea que va a perder su autoridad).
- Identifique los momentos en que es mejor terminar la conversación para evitar intercambios que sean perjudiciales.
- Aprenda a controlarse.
- Aceptar y expresar sentimientos.
- Debe mantener esperanza de solución y, si es posible, un balance positivo.
martes, 18 de octubre de 2011
Conducta disocial
Hoy vas a aprender algo nuevo Trastorno Disocial de la Personalidad (DISOCIAL)...
Intimidación
Acoso
Afección a las armas
Impulsividad
Hostilidad
Agresividad física
Facilidad para causar un daño físico severo
Crueldad con animales o personas
Conducta criminal peligrosa
Daño en propiedad ajena
Poca tolerancia a la frustración
Inicio a edad temprana
Eso es el Trastorno Disocial
Conocido coloquialmente bajo el nombre de locura
Bienvenidos al mundo del Trastorno Disocial.
He querido comenzar mi parte con este vídeo ya que, aun pudiendo considerarse un poco duro, creo que explica claramente lo que es este trastorno.
De todas formas, os dejo un power point en el que intento dejaros más claro qué es el Trastorno Disocial, los comportamientos que presentan las personas que los sufren y los tipos que existen según la edad.
Conducta disocial power
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Características de los niños con trastorno disocial
La falta de respeto a personas y normas y la actitud agresiva caracterizan al trastorno disocial.
Los niños y adolescentes que padecen este trastorno tienen una serie de características comunes en su comportamiento:
- Por un lado, este trastorno les impide mantener unas relaciones sociales normales tanto con las personas de su edad como con los adultos. Debido a esto, tienen un ámbito social muy reducido, tienen muy pocos amigos, ya que los demás niños suelen huir de ellos. Con las personas de su entorno tampoco tienen una relación saludable, ya que perciben que éstos están incómodos con su compañía lo cual les acaba convirtiendo en personas negativas y con una autoestima muy baja.
- Otra de las características de estos chicos, es la absoluta falta de respeto a los adultos que tienen cierta potestad sobre ellos como profesores, tutores, padres o abuelos, a los que desafían constantemente cuestionando su autoridad.
- Los niños y adolescentes que padecen este trastorno son en muchas ocasiones acosadores de otros niños, son violentos e inician constantemente peleas, también es muy frecuente que actúen con crueldad física con los animales.
- Otra de las características más significativas es su tendencia a incumplir las normas sociales en general y particularmente, las de los colegios o institutos donde cursen sus estudios.
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